La fiebre como mecanismo de defensa.
La alta temperatura corporal es una respuesta natural del cuerpo a las infecciones. Al elevar la temperatura, el cuerpo crea un ambiente menos favorable para la proliferación de virus y bacterias. Además, estimula el sistema inmunológico, ayudando a que las células de defensa funcionen de manera más eficiente.

El aumento de la temperatura corporal, lejos de ser un enemigo, es un mecanismo de defensa esencial.
Si bien es aceptable aliviar el malestar con métodos físicos como compresas frías, y otros más que ya te mencionaremos en breve, es contraproducente recurrir a medicamentos antipiréticos como el acetaminofen o paracetamol. Estos fármacos pueden desencadenar una respuesta exagerada del sistema inmunológico, conocida como tormenta de citoquinas, que resulta más perjudicial que la fiebre en sí misma.
Cuando se toman medicamentos para bajar la fiebre, el cuerpo reacciona liberando un exceso de citoquinas inflamatorias, en un intento de elevar aún más la temperatura.
Las citoquinas son moléculas de señalización que cumplen dos funciones principales:
- Inducir la inflamación, que es un proceso necesario para activar las células inmunitarias.
- Aumentar la temperatura corporal.
Durante el 2020, la tormenta de citoquinas fue un factor crítico en la gravedad de muchos casos. Los tratamientos que buscaban suprimir la fiebre con medicamentos contribuyeron a esta respuesta inflamatoria descontrolada, que podía llevar a complicaciones graves e incluso la muerte.
Por lo tanto, es importante no intentar bajarla de forma sistemática. El cuerpo humano ha desarrollado un sistema de defensa sofisticado que utiliza la calentura para combatir infecciones. Interrumpir este proceso con medicamentos puede ser contraproducente. Los medicamentos como el paracetamol, pueden tener efectos secundarios perjudiciales, especialmente para el hígado.
Beneficios de la Alta Temperatura:
- Fortalece las defensas, activando los glóbulos blancos, que detectan y destruyen patógenos.
- Dificulta la multiplicación de virus y bacterias. Muchos patógenos no resisten altas temperaturas.
- Aumenta la producción de interferón, que es una proteína antiviral producida por las células del sistema inmunitario en respuesta a la presencia de patógenos, como virus, bacterias y células cancerosas. Actúa como un mensajero que alerta a otras células del cuerpo sobre la presencia de una amenaza y activa mecanismos de defensa para combatirla. En conclusión, induce un estado antiviral en las células vecinas, lo que dificulta la replicación viral y protege a las células no infectadas.
¿Cómo controlar la fiebre de forma natural?
Aunque en casos extremos puede ser necesario controlar la fiebre, es preferible recurrir a los siguientes métodos naturales:

- Mantener una hidratación adecuada con líquidos y electrolitos. Evita tomar liquidos como el café, y alcohol que suelen producir deshidratación.
- Tomar baños tibios para bajar la temperatura gradualmente.
- Alimentación saludable. Consumir alimentos nutritivos, como carne de res, huevos, pescados como la saridina, aguacates, frutas como la frambuesa, moras, limón puede fortalecer el sistema inmunológico. Consumir alimentos antinflamatorios son el mejor booster para tu recuperación.
- Aplicar compresas frías en áreas como las axilas y la frente. También podrías utilizar torundas de alcohol, si es que cuentas con ello. Pero recuerda que este puede irritar la piel de algunas personas.
- Usar ropa ligera y descansar para facilitar la recuperación.
Suplementos que pueden ayudar a controlar la fiebre.
Algunos suplementos tambien pueden ser de gran utilidad, ya que pueden apoyar a el sistema inmunológico y aliviar los síntomas de la fiebre de forma natural:
- Omega-3: Los ácidos grasos omega-3, especialmente el EPA y el DHA, son conocidos por sus efectos antiinflamatorios. Se encuentran en el aceite de pescado, el aceite de krill y algunas algas.
- Zinc:El zinc es un mineral esencial y fundamental para el desarrollo y la función de las células inmunitarias, como los linfocitos T y B. Ayuda a regular la producción de citoquinas, moléculas de señalización que pueden promover o inhibir la inflamación. Además, contribuye a mantener el equilibrio entre la respuesta inflamatoria y antiinflamatoria.
- Vitamina C: Es un antioxidante que fortalece el sistema inmunológico y puede ayudar a reducir la duración y la gravedad de los resfriados y la gripe, que a menudo causan fiebre.
- Cúrcuma: La curcumina tiene la capacidad de bloquear la acción de diversas moléculas que desencadenan la inflamación en el cuerpo. Esto incluye citoquinas, enzimas y otros mediadores inflamatorios. Al inhibir estas moléculas, la curcumina ayuda a reducir la inflamación y el dolor asociados con diversas afecciones.
- Jengibre: El gingerol, el principal componente bioactivo del jengibre, ha demostrado inhibir la producción de citoquinas inflamatorias, que son moléculas que desencadenan la inflamación en el cuerpo.
Aunque el jengibre es generalmente seguro para la mayoría de las personas, algunas pueden experimentar efectos secundarios leves, como acidez estomacal o malestar estomacal. Las personas que toman medicamentos anticoagulantes deben consultar a su médico antes de consumir grandes cantidades de jengibre, ya que puede aumentar el riesgo de sangrado.
- Vitamina D3+K2: La vitamina D3 es conocida por su capacidad para influir en la función inmunológica. Puede ayudar a reducir la producción de citoquinas proinflamatorias y aumentar la producción de citoquinas antiinflamatorias, contribuyendo así a un equilibrio más saludable en la respuesta inflamatoria.
Y su compañera inseparable, la vitamina K2 , aunque su papel principal se asocia con la salud ósea y cardiovascular, también puede influir en la respuesta inmunológica. Algunas investigaciones sugieren que puede ayudar a modular la inflamación al influir en la actividad de ciertas células inmunitarias.
- Magnesio: También compañero inseparable de la vitamina D3, es esencial para la función adecuada de las células inmunitarias. Ayuda a mantener la integridad de la barrera epitelial, que actúa como una primera línea de defensa contra los patógenos. El magnesio es un mineral esencial que desempeña un papel crucial en numerosos procesos fisiológicos, incluyendo la modulación de la respuesta inflamatoria. Su aporte en los procesos antiinflamatorios es significativo y multifacético.
En conclusión, esperamos que este articulo te haya servido de utilidad. Compartelo con ese ser querido o ese amigo que pueda necesitarlo.